Analogía y reflexividad en civilizaciones extraterrestres 

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Por Morris Jones, Consejo asesor METI Internacional 

La Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre es un reto para las comunidades científicas y comunidades académicas. Muchas de las dificultades encontradas en el trabajo académico de la rama SETI se deben a la falta de información concreta real sobre civilizaciones extraterrestres. Un sub sector de la comunidad SETI está enfocada a la posibilidad de que no existan civilizaciones extraterrestres y la falta de evidencias de inteligencia extraterrestre (hasta el momento) es consistente con esta teoría. 

Además de la frustración de realizar una búsqueda que ha durado décadas sin resultados hasta el momento, existe un conjunto de dificultades metodológicas subyacentes derivados de esta falta de evidencia. La investigación científica normalmente comienza con los datos observables, entonces se construyen teorías para explicar lo observado. En el caso de SETI, hay una gran cantidad de teorías, pero hay muy poco en cuanto a datos reales observados. 

Algunos aspectos de SETI son altamente científicos en el sentido tradicional. Las ciencias físicas han progresado mucho debido al hecho de que los fenómenos físicos son muy consistentes y respetables.  

De esta manera hemos sido testigos de la elevación de la física, química y disciplinas relacionadas a niveles avanzados. Podemos observar las estrellas y planetas distantes. La astronomía y las ciencias planetarias pueden hacer deducciones razonables acerca de los factores que no podemos observar directamente en otros mundos. También tenemos una notable perspicacia en la actividad de la vida a nivel molecular. Por lo tanto, el campo más amplio de "astrobiología" es un campo de florecimiento de la actividad científica. 

El elemento de "búsqueda" de SETI también es beneficiado por estas disciplinas tradicionales. El avanzado estado de la astronomía, la teoría de la comunicación y las disciplinas de ingeniería relacionadas, han producido programas de búsqueda rigurosos. Los problemas más importantes relacionados con búsquedas SETI por lo general se refieren a la falta de financiamiento en lugar de los problemas metodológicos. 

Más allá de esto, la especulación sobre la naturaleza de los mismos extraterrestres es más difícil. Las ciencias físicas básicas no se extrapolar perfectamente a estos reinos. Por otra parte, hay que admitir que las disciplinas científicas que podrían abordar estas cuestiones no están tan evolucionadas como las ciencias físicas. La ciencia cognitiva, la lingüística, la sociología, la psicología y la antropología tienen el potencial de ayudarnos. Sin embargo, ninguna de estas disciplinas es tan rigurosamente predictiva como una "ley" de la física. Esto no pretende ser una condena a  estas disciplinas, sino más bien, un reconocimiento de que se ocupan de las zonas menos mecánicas. 

 

La búsqueda para saber más sobre la vida extraterrestre inteligente está comprometida en dos frentes. Hay una falta de datos observables. También hay deficiencias con las disciplinas científicas que podrían ser utilizadas para realizar estas investigaciones. Frente a estos dilemas, los estudiosos de SETI han recurrido con frecuencia a una estrategia alternativa: El proceso de "analogía" aparece con frecuencia en los escritos de SETI. La analogía en la práctica SETI usa a la raza humana y el planeta Tierra como los observables para extrapolar las condiciones de las civilizaciones extraterrestres a partir de estas observaciones. La analogía es un compromiso. El que no contemos con alguna civilización más allá de la Tierra accesible para nosotros en la actualidad, hace que usemos lo que tenemos. 

La analogía con la Tierra también ofrece un camino conveniente para eludir algunas de las deficiencias de las ciencias sociales. Tenemos una abundancia de fenómenos observables, incluso si los mecanismos que subyacen a estos fenómenos no se entienden correctamente. Por lo tanto, una forma de razonamiento heurístico puede sustituir a un modelado científico más profundo. 

Estamos explorando cada vez más los vínculos interdisciplinarios entre las materias científicas que se tratan generalmente por separado. Sabemos que la física y la química sustentan los mecanismos de la biología. Cada vez somos más conscientes de la relación entre la biología y la sociología. Así, las áreas más amplias de la sociedad que antes se consideraban difíciles de cuantificar y modelar,  son conocidas por ser al menos parcialmente influenciadas por las disciplinas científicas más concretas. Esto hace que las condiciones en otros mundos sean potencialmente más cognoscibles mediante la aplicación de extrapolaciones teóricas. También hace una analogía con el mundo conocido con más rigurosidad científica. 

La analogía es útil. Nos podría ayudar a describir las condiciones observables en otros mundos. Pero también es un poco limitante en términos de la proposición de especies y sociedades que podrían ser muy diferentes de las nuestras. Esto podría ser prudente. Algunos de los conceptos más salvajes de las civilizaciones extraterrestres propuestos por la ciencia ficción y algunos visionarios parecen menos probables cuando son examinados a través de estas disciplinas. Nos podemos permitir que nuestra imaginación vuele, pero algunas ideas podrían tener más de fantasía que de realidad potencial. 

Esto no quiere decir que el tener en cuenta los escenarios más "fantásticos" no tenga sentido. Podemos aplicar el concepto de "reflexividad", que es como correr el proceso de investigación SETI a la inversa. Consideramos que la naturaleza de las sociedades y los productos biológicos son muy diferentes a los nuestros, y nos preguntamos cómo estos hipotéticos podrían cambiar nuestras perspectivas de nuestra propia civilización. Teniéndonos solamente a nosotros para estudiar, podemos tomar demasiados factores por sentado. Las observaciones que parecen ser "constantes" o evidentes por sí mismas podrían ser en realidad "variables" o diferir en otras civilizaciones. Por lo tanto, tener en cuenta las alternativas a la Tierra,  podrían ayudarnos a entendernos a nosotros mismos más de lo que actualmente hacemos. A su vez, esto podría ayudar a la evolución de las ciencias sociales. La ventaja de la reflexividad es que puede llevarse a cabo sin ningún conocimiento de civilizaciones extraterrestres reales. Podemos imaginar o proponer civilizaciones hipotéticas que no pueden siquiera esperar a ser descubiertas. Podemos realizar comparaciones entre estos hipotéticos y nuestro propio mundo. De este modo podemos considerar a la sociedad humana en el contexto de una gama más amplia de alternativas. 

La analogía y la reflexividad de este modo ofrecen formas de lograr un verdadero progreso en la ausencia de un conocimiento real sobre inteligencia extraterrestre. Una tiene que ver con el mundo real y conocida de la Tierra. La otra se ocupa de casos hipotéticos que pueden no existir, pero que siguen siendo herramientas útiles aun cuando no existan. Se acercan al mismo problema desde diferentes direcciones. Ellos exploran los posibles vínculos entre los extraterrestres y nosotros mismos. En última instancia, nos recuerdan que la búsqueda de inteligencia extraterrestre es una parte de una búsqueda más amplia para entender la vida en general. Esto incluye la comprensión de nosotros mismos.