¿Debemos enviar mensajes a ET?

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Por Steven J. Dick, administrador, METI Internacional 

Uno de los propósitos principales de METI Internacional es SETI activo, “en el cual señales poderosas, intencionales y ricas en información se transmiten a posibles civilizaciones extraterrestres”. Este propósito es sorprendentemente controversial, mostrando que tan serio toman los científicos y otras personas, la posibilidad de vida extraterrestre avanzada. A inicios de este año un grupo de científicos firmaron una declaración en Berkeley exhortando precaución con cualquier proyecto de SETI activo. Aunque estoy de acuerdo con mucho del enunciado de Berkeley, “el diablo está en los detalles”. 

Estoy de acuerdo en que el gobierno no debería financiar SETI activo (también conocido como METI, siglas en inglés de Envío de Mensaje a Inteligencia Extraterrestre), pero los grupos que quieran realizar METI no pueden ser regulados lejos de la legislación sobre la materia, la cual no existe o es poco probable que ocurra. Dado esto, me parece que un grupo de expertos responsables que quieran realizar un proyecto METI deberían estar en libertad de realizarlo, si es que se busca el consenso dentro y fuera del grupo. Aunque el consenso internacional a nivel gubernamental es, en mi opinión, poco probable en esta materia, la primera meta del Plan Estratégico de METI Internacional estipula una amplia consulta con expertos en varios campos para promover una aproximación responsable del envío de mensajes. Confieso tener cierta incertidumbre sobre la sustancia de la consulta: ¿Es para diseñar el mensaje perfecto? ¿Asegurar que el mensaje sea políticamente correcto? ¿Para asegurar que no se envíe demasiada información? Todo esto se presta a la discusión, pero el deseo de obtener la opinión internacional me parece que mejora la metodología que tenían los mensajes pasados, incluyendo la transmisión de radio realizada por Frank Drake desde Arecibo, la placa de Pionero y la grabación de Viajero, todos enviados en la década de 1970. También mejora la metodología de una serie de mensajes enviados desde Rusia durante los últimos 15 años. 

Muchos lectores recordarán la advertencia de Hawking en 2010 de que los extraterrestres podrían ser un peligro para la Tierra. Algunos pocos lectores también recordarán que poco después del mensaje de Drake, enviado en 1977 al cúmulo de Hércules, con unas 300 000 estrellas a 22 000 años luz de la Tierra, Sir Martin Ryle, ganador del premio Nobel, apeló a la Unión Astronómica Internacional para que no se realizaran más intentos de enviar señales a otras civilizaciones, por temor a las consecuencias. En respuesta, la editorial de New York Times preguntó “¿Puede esconderse la Humanidad?” Su conclusión fue un sólido “no”. “Vivir implica aceptar los peligros”, escribió el Times, argumentando que “el universo parece ser demasiado rico como para que una raza avanzada busque con ansia el patrimonio de la Tierra”.  Admito que esa fue sólo una editorial en un periódico en cierto punto del espacio y el tiempo, pero el espíritu que subyace en la conclusión me parece correcto. 

El principio subyacente que guía mi opinión en este tema es que la humanidad, como especie, no deberíamos escondernos con temor de las estrellas. No podemos aislarnos del universo porque somos una parte integral de él. METI tiene el mismo espíritu de exploración que SETI pasivo, del cuál también se decía que no era una ciencia cuando se inició hace más de 50 años. Y ambos tienen el mismo espíritu que la astrobiología en general, la cual busca vida en el universo, leudado por los protocolos de protección planetaria. 

Debo decir que me parece que la controversia de METI es excesiva, las oportunidades de éxito tienen poca probabilidad y uno podría argumentar de que cualquier civilización avanzada probablemente ya nos tenga en su catálogo de civilizaciones galácticas. Y se encontrarían tan distantes que es poco probable que representen algún peligro, a menos que tengan un motor de hiper deformación espacial, en cuyo caso ellos ya podrían estar aquí, pero aparentemente no están aquí, dando pie a la famosa pregunta “¿en dónde están?” que es el núcleo de la Paradoja de Fermi. Mientras tanto la investigación para la construcción del mensaje que está realizando METI Internacional podría ser beneficiosa cuando la búsqueda SETI tenga éxito. 

Entre las preocupaciones sobre METI, que muchos expresaron en el documento de Berkeley, son las siguientes: 

 
1) Es imposible predecir si los extraterrestres serán benignos u hostiles. Esto es cierto, ya que ningún principio universal de la conducta inteligente se puede aplicar en la Tierra, y mucho menos a los extraterrestres. Al principio se esperaba que los extraterrestres pudieran salvarnos de una variedad de males terrestres que van desde el cáncer hasta la guerra, son sólo eso – esperanzas, si no fantasías. Un volumen reciente fascinante sobre altruismo extraterrestre Extraterrestrial Altruism: Evolution and Ethics in the Cosmos, exploró los pros y los contras de altruismo en el universo. La conclusión es que no se puede dar una conclusión definitiva. Nadie sabe si los extraterrestres son buenos o malos. La pregunta es si esto debería impedir que ocurra METI. Algunos críticos podrían decir: "La curiosidad mató al gato", pero  ¿de verdad implican que debemos reprimir la curiosidad? 

2) Es posible que estas civilizaciones sean más avanzadas que nosotros por millones de años. Esto es probablemente cierto, dada la edad del universo y lo joven que es nuestra especie. Esto implica que no tenemos idea de cuáles puedan ser sus capacidades, las cuales podrían ser hostiles. Esta es una suposición sin pruebas de la misma manera que suponer que la longevidad implica sabiduría. 

3) Es prudente escuchar antes de gritar y en cualquier caso, la transmisión no es necesaria. Si todos los extraterrestres siguen esta regla, quizá todos estén escuchando y nadie esté enviando mensajes, por lo que SETI no tendría oportunidad de éxito. Siempre existe la posibilidad de que haya escapes de radiación, pero como Drake ha hecho notar, ésta se ha estado decrementando en la Tierra debido a la televisión por cable y satélite. Dejando a un lado las fugas de radiación, si solamente ET tiene un debate sobre METI y deciden a favor del último entonces SETI podría tener éxito. Si los extraterrestres no tienen un programa METI esta sería una razón por la que no podemos encontrarlos. 

4) METI podría poner en peligro el financiamiento para la astrobiología y para SETI. Yo tengo confianza en que los patrocinadores pueden ver la diferencia entre microbios y SETI, y METI. Después de todo, durante más de 20 años el Congreso de EEUU se ha negado a financiar SETI mientras que financía un robusto programa de astrobiología que se enfoca en vida microbiana. 

5) METI es un culto religioso, no ciencia. Esta acusación que también ha sido atribuida ocasionalmente a SETI, a veces llamada  la búsqueda de “la deidad de los ateos”. Pero la esencia de la religión es sobrenatural; ni SETI ni METI tienen nada que ver con algo sobrenatural. 

Se han mencionado otras objeciones, pero lo que subyace en ellas el miedo a “los otros” en particular. Esto se basa en parte, en analogías de contactos culturales en la Tierra, especialmente aquellos contactos desastrosos entre los europeos y los americanos en la Era del Descubrimiento, hace 500 años. Una reciente novela de ciencia ficción del escritor chino, Cixin Liu, en la cual un proyecto chino de METI ocasiona una invasión a la Tierra 400 años después, fue inspirada en dichas analogías. Pero el autor podría haber usado también una analogía más benigna de su propio país: Los viajes de la flota de tesoro de Zheng He, tres generaciones antes de Colón, el cuál no resultó en tal destrucción. O incluso en las recientes misiones jesuitas alrededor del mundo, las cuales, mientras hacían proselitismo, inspiraban preguntas interesantes sobre las dificultades conceptuales y de comunicación. Más aún, algunos argumentan que el repliegue de la flota china en 1433 fue un elemento importante en su desaparición, a medida que China se vuelve hacia adentro y lejos de comercio marítimo y la exploración. Podría existir una moraleja en esto para aquellos que quieren volverse hacia si mismos en lugar de avanzar. El usar analogías es una forma importante para establecer argumentos pero también deben usarse con cuidado. Su uso adecuado es una pequeña parte del estudio del impacto social del descubrimiento de vida más allá de la Tierra, la cual finalmente recibe la atención que merece de los expertos

En general, aquellos que se oponen a METI sin duda han sido influenciados por la ciencia ficción, que tiene hacia los efectos dramáticos del conflicto, especialmente en las películas de Hollywood como la serie “Aliens” y “Star Wars” en donde la acción y los conflictos son necesarios para atraer a las audiencias jóvenes. La cultura popular guiada por dichos motivos económicos tiene gran influencia en todos nosotros, pero probablemente no tienen bases en la realidad. La única forma de saberlo es la exploración. Parte de mi punto de vista ha sido moldeada por mi tiempo en NASA, la principal agencia de exploración en el mundo. Yo llegué a las oficinas de NASA a raíz del accidente del transbordador espacial Columbia, cuando algunos críticos externos querían cancelar el programa de los transbordadores e incluso el vuelo espacial tripulado en su totalidad. Pero las mentes más sabias prevalecieron. Recuerdo el Simposio de exploración y riesgo de la administración de la NASA, en el cuál muchos exploradores desde alpinistas hasta astronautas concluyeron que la seguridad no es una prioridad principal en la exploración. La prioridad principal, después de tomar todas las precauciones posibles, es IR. De otra manera, el Homo sapiens nunca se hubiera aventurado a salir de las cuevas, Colón jamás hubiera dejado Palos y nosotros nunca exploraríamos el universo, los riesgos son compañeros inevitables de la exploración. 

Es este espíritu de exploración de lo desconocido es que el recién anunciado Proyecto de Escucha Innovadora de $100 millones, está acompañado por un proyecto de Mensaje Innovador. Aunque el último no busca enviar el mensaje inmediatamente, es consistente sin duda, con la transmisión de un mensaje en el futuro. Es interesante que Stephen Hawking ayudara con el lanzamiento de los programas Escucha Innovadora y Mensaje Innovador, el pasado mes de Julio, haciendo pensar a algunos que el deseo de conocer a los extraterrestres podría triunfar por encima del miedo que se les pueda tener. El triunfo de la esperanza sobre el temor siempre es algo bueno. 

En resumen, mientras haya espacio para argumentos válidos de ambas partes y para la discusión sobre el nivel óptimo de consulta internacional, yo opino que no debemos aislarnos nosotros mismos del universo del cual somos parte, para bien o para mal. Esperar hasta que se reciba y se confirme una señal SETI es, sin duda, una buena estrategia, pero si todos en el universo se dedican a escuchar solamente y no a enviar, nunca haremos contacto. Y si nunca hacemos contacto nunca resolveremos uno de los grandes misterios de la ciencia. La humanidad no se debe ocultar.